jueves, 10 de noviembre de 2016

Eduardo II de Inglaterra ( II )








En 1325 estallaría una disputa territorial entre Eduardo II y Carlos IV, rey de Francia y hermano de Isabel. La Reina se ofreció a ser la mediadora entre su hermano y su esposo y partió hacia Francia. Allí, además de reencontrarse con su hermano, se encontraría también con Roger Mortimer y en este ambiente distendido y más amable que el de Inglaterra y mientras se estudiaban las condiciones del tratado de paz, ambos se convertirían en amantes. Roger era joven, valiente, galán, persuasivo y con pocos escrúpulos.

La relación entre la Reina y Mortimer se convirtió en un secreto a voces tanto en Francia como en Inglaterra. El tratado ya estaba redactado y firmado por el Monarca francés y por la Reina inglesa pero se exigía que el propio Rey o el Príncipe de Gales en su defecto, acudieran a París para ratificarlo. Esto suponía un dilema para Eduardo. Si era él quien acudía a Francia los nobles podrían aprovechar su ausencia para vengarse de su querido Despenser y si enviaba a su hijo, Isabel y su amante lo utilizarían en su contra. Finalmente, pudo más el amor a Despenser y fue el Príncipe de Gales, de tan solo 13 años, quien partió hacia Francia.

Como Eduardo temía ni la Reina Isabel ni su hijo regresaron a Inglaterra de inmediato. Permanecieron en Francia, donde se reunieron con los nobles ingleses que habían sido obligados a exiliarse por culpa de los Despenser y allí se iniciaría una conspiración para derrocar a Eduardo. El Rey que temía una agresión contra su poder, montó en cólera y escribió a Carlos IV conminándole para que obligara a su hermana a regresar a su Reino, pero el francés contestó que Isabel había ido voluntariamente a Francia y que podía marcharse cuando quisiera o quedarse si así lo deseaba.


La Reina Isabel y Roger Mortimer junto a su ejercito


La situación se volvía insostenible, la libertad de Isabel significaba la deshonra de Eduardo II ante Europa. No deseaba Isabel comprometer por más tiempo a su hermano y en el verano de 1326 ella, Mortimer y su hijo Eduardo abandonarían París camino de Holanda pasando por la Corte de Guillermo, conde de Henao, y uno de los nobles más poderosos de aquellas tierras, y es allí donde se produce la mejor jugada de Isabel en contra de su esposo. A cambio del compromiso de su hijo Eduardo, heredero al trono inglés, con Filipa, la hija de Guillermo, el conde les proporcionaría un ejército y les ayudaría a invadir Inglaterra.

Isabel desembarca en Suffolk y, según nos cuenta el historiador Lingard, la Reina es recibida como "La libertadora del país". Muchos nobles se  unen a su causa. El despotismo con que los Despenser los habían tratado haría que se posicionaran al lado de su Reina. Eduardo II no encontraba apoyos y era incapaz de formar un ejercito. No le queda otra salida que huir de Londres y la Reina Isabel entraría en la ciudad sin ninguna dificultad.

En su discurso, al tomar posesión de la capital del Reino, Isabel asegura que va a liberar al pueblo de los Despenser y de todos sus saqueadores. Los ciudadanos, embravecidos, empezarán por linchar al tesorero real entregándole a la Reina su cabeza. El rencor contra los que fueron partidarios de los Despenser se adueñó de las gentes y los disturbios continuaron por toda la ciudad: se mataba, se saqueaba, se violaba y se tomaba la venganza como si fuera justicia.

Llegada de Isabel a Inglaterra


Isabel y Mortimer dejaron Londres sumida en el caos y se dirigieron a Bristol, allí capturaron a Despenser "el viejo", el padre del amante del Rey. Al día siguiente de su captura fue juzgado y condenado a morir decapitado. La condena se cumplió de inmediato.

Mientras tanto Eduardo y su amante habían huido a Gales con la esperanza de encontrar apoyo entre sus gentes pero, todo el mundo odiaba a los Despenser y la ayuda esperada no se hizo efectiva. Fue precisamente Enrique de Lancaster, hermano del decapitado Thomas, el que capturó a Eduardo y a su amante. Hugo Despenser fue enviado a Hereford, donde se encontraban la Reina y Mortimer y el propio Enrique acompañó al Rey hasta Kenilworth.

Intentó Despenser suicidarse pues sabía que lo que le esperaba era peor que la muerte pero, no lo consiguió. En "Las crónicas de los Reyes de Inglaterra" del historiador Froissart (1373 - 1404) se describe el horror de su ejecución: fue arrastrado por cuatro caballos hasta el cadalso, allí se le ató a una escalera a quince metros de altura para que todo el proceso pudiera ser visto por la multitud, una gran pira ardía a su lado. Se le cortó el pene y los testículos y se echaron al fuego, después el verdugo abrió su vientre y fue sacando las vísceras y arrojándolas a la pira mientras intentaba mantener con vida y despierto al reo, finalmente se le sacó el corazón. Su cuerpo fue dividido en cuatro trozos y su cabeza fue colocada en una pica a las puertas de Londres. Según los cronistas la Reina presenció la ejecución.


Ejecución de Hugo Despenser


Isabel y Mortimer no quisieron ejecutar al Rey. Sabían que, aunque pocos, algún partidario tenía Eduardo y además era posible que su hijo, el futuro Eduardo III, no perdonara tal acción. Así pues, se condenó a Eduardo a ser encerrado de por vida y se instó al Parlamento para que el Rey fuera destituido pero, había otras cuestiones de índole legal que era preciso solucionar. Para que el Príncipe de Gales pudiera ser coronado estando vivo el Rey, era necesario que éste abdicara en su hijo. Se envió una delegación encabezada por el Arzobispo de Canterbury, para convencer al Monarca de la necesidad de su abdicación. Tras leerle la larga lista de errores que había cometido en su vida, Eduardo firmó.

Inglaterra ya tenía nuevo Rey, el Principe fue coronado como Eduardo III en junio de 1327 pero era demasiado joven, tan solo 14 años, por lo que la Reina y Roger Mortimer se ocuparon de la Regencia. Isabel y su amante habían conseguido ya lo que siempre desearon: el poder supremo pero, no estaban tranquilos, la sombra de un Eduardo vivo se cernía sobre ellos.

Eduardo se encontraba preso en el castillo de Berkeley. En la noche del 21 de septiembre unos espeluznantes gritos despertaron a los ocupantes del mismo pero, los gritos cesaron súbitamente y todo el mundo volvió a conciliar el sueño. A la mañana siguiente los moradores del castillo y los habitantes de los alrededores fueron invitados a contemplar el cadáver de Eduardo que yacía frío y con su rostro horriblemente desfigurado, expresando una horrible agonía. 


Castillo de Berkeley

Según algunos historiadores la muerte de Eduardo fue ejecutada por sus carceleros tras recibir una nota en latín - que lo decía todo pero que no comprometía a nada - de la Reina. Fue ésta y su amante Mortimer quienes idearon un asesinato perfecto en el que no quedaran huellas manifiestas en el cadáver. Los carceleros perforaron el cuerno de un buey, se lo introdujeron por el ano y a través de él lo empalaron con un hierro candente. De esta forma no quedarían quemaduras visibles en el cadáver. Otros historiadores han desmentido por completo esta historia y concluyen que murió asfixiado e incluso hay otros que aseguran que Eduardo logró huir y busco refugio en Milán. 

Su muerte sigue siendo un misterio y en aquel momento a nadie se culpó por ella. Fue enterrado en la Catedral de Gloucester

52 comentarios:

  1. No se conformaban con cargarse a la gente. Tenía que se con recochineo.
    Gracias por la nueva lección de historia.
    Besos.

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    1. Bastante venganza hubo. Gracias a ti.
      Un beso

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  2. Impresionante historia!!.

    Muchas gracias por compartir.

    Feliz fin de semana.

    Un beso.

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  3. Madre mía!

    Gracias Ámbar por la historia.

    Besos =)))

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  4. En el tema de la crueldad hacia los demás, el homo sapiens sapiens se queda solo entre todas las especies animales habidas y por haber.
    Un saludo.

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    1. Por desgracia muchos hombres llevan la crueldad en su ADN.
      Saludos Cayetano

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  5. Horrible ejecución la de Hugo Despenser. Nadie, por enemigo que sea de alguien, puede hacer semejante barbarie.

    A fin de cuenta, en política, todos son enemigos de todos...

    En la pintura, el rey es bizco...era así realmente?

    Besos Ambar

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    1. No he leído nada sobre ese defecto del rey pero tienes razón le pintaron bizco.
      Un beso Manuel

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  6. Me has dejado sin palabras.
    Muchos han cometido las mayores atrocidades y no han acabado de esa manera tan horrible.
    El afán de poder, el odio y la venganza, en tu relato histórico, alcanzan cotas inimaginables.
    A lo largo de ese reinado, el que estuviera exento de culpa, que tire la primera piedra.
    Y cambiando de tema, quisiera hacerte una pregunta ¿En qué ciudad vives?
    Te lo digo porque en Castilla no se comercializan las cabras o gallinetas, las vi un solo día, las compré y, aunque lo he intentado más veces, no las he vuelto a encontrar.
    Tienes razón en lo que me dices, en una caldereta de pescados también tienen que estar buenísimas, su carne no se deshace y es muy rica.
    Abrazos y buen fin de semana.
    kasioles

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    1. Solo los hombres son capaces de la crueldad más terrible. El odio es un sentimiento muy poderoso.
      En cuanto a tu pregunta vivo en Valencia y tanto aquí como en la costa alicantina es fácil encontrarlas.
      Besos

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  7. Que vida más terrible tuvo este hombre, a pesar de ser rey. Es espeluznante la crueldad de los verdugos y la frialdad con que presenciaban esas atroces escenas los demás.
    Una época terrible para los homosexuales,¡¡¡ que horror !!! .
    Interesante Ambar lo que nos cuentas, gracias por compartir.
    Besos
    Puri

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    1. La época era terrible para todos fuera cual fuera su condición sexual. Gracias por pasar.
      Besos Puri

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  8. Uno de los casos más curiosos de como un rey es depuesto del trono, todo envuelto en crueldades por ambos bandos.
    Un abrazo Ambar

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    1. Quería comentarte una cosa J. Eduardo, desde hace unos días no puedo entrar en tu blog. Cuando lo intento me dice que tengo el permiso denegado.
      Gracias por el comentario. Un abrazo

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  9. Pues, se me había pasado la lectura anterior, pero he disfrutado de un tirón de las dos partes.
    Un rey al parecer dominado por sus pasiones amorosas, que parece se desentendió del poder, dejándolo en manos de sus ambiciosos amantes. No podía terminar de otro modo. Bueno, si, de manera algo menos sanguinarias sí, supongo.
    Un saludo.

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    1. No hay nada que justifique tanta crueldad por muy dominado que estuviera por sus pasiones.
      Gracias dlt

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  10. Vaya terror el de hoy, primero con la ejecución de Despenser y luego con la muerte de Eduardo y todo por el poder de gobernar y vivir la vida del amor llevado.
    Un abrazo.

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    1. Algo debe tener el poder cuanto tanto se lucha y se arriesga por él.
      Besos

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  11. Menudas vidas!!!Crueldades sin fin...Hija, me encanta venir a tu rincón. Buen finde

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  12. Lo del favorito del rey es bárbaro, pero no me extraña nada, viniendo de "la loba", de igual manera que el asesinato del rey, tan bien planeado y ejecutado, y que por cierto, no pongo en duda jejeje.

    ¡Menuda pareja la formada por Isabel de Francia y Mortimer!

    ¡Saludos!

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    1. Isabel era más inteligente que su marido y desde luego mucho más cruel.
      Saludos

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  13. Me has refrescado y ampliado considerablemente mi lectura de "Los Reyes Malditos"
    con estas dos entradas tuyas.

    Ya estoy de regreso de mi viaje y retomando las rutinas.
    Quiero agradecerte tus comentarios en algunas de
    las entradas que dejara programadas durante mi ausencia.

    Besotes y aquí estaré leyendo tus interesantes crónicas históricas
    que me apasionan.


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    1. Gracias a ti por pasar por este rincón.
      Un beso Myriam

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  14. Espeluznante historia ;me daba escalofríos al leerla y me preguntaba que, como es posible que el ser humano sea capaz de tanta crueldad.
    Hasta estos extremos puede llegar el ansia de poder y riqueza
    Es bueno conocer la historia aunque sea tan mezquina
    Un abrazo

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    1. Desde luego es una historia espeluznante y llena de mezquindad. Gracias por pasar Carmen
      Besos

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  15. Mucha Loba de Francia era Isabel, y si el final de Eduardo II fue el del cuerno la verdad es que dan escalofríos. Muchas veces la realidad sigue superando a la ficción. Un abrazo Ambar.

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    1. No puedo decirte si lo del cuerno es la verdad, hay otras versiones y ninguna suficientemente documentada.
      Besos Ainhoa

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  16. sabía yo que la segunda parte iba a estar incluso más interesante que la primera. Que bien relatas hija mía!!! BRAVO!
    Un abrazo
    Carmen

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  17. Es un placer pasar por su blog y disfrutar de esta admirable entrada Saludos

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  18. Muchas gracias José Ramón.
    Un saludo

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  19. Ahora entiendo lo de "la loba de Francia", muy sutil e inteligente. Triste y cruel final, en una época que se consideraba normal este tipo de atrocidades.
    Un saludo.

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    1. Se siguen cometiendo atrocidades también en esta época. Tal vez no sean tan sangrientas pero basta con leer la entrada que tu acabas de publicar para comprobarlo.
      Un abrazo

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  20. Un rey depuesto por su propia reina y su amante condenado a la más fría de las torturas. Por cierto, que en la tortura de Despenser veo perfectamente el pasaje del descuartizamiento de Brave Heart en la película dle mismo nombre. ¿Se inspirarían en la del amante de Eduardo II?
    Un beso

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    1. Todo es posible, supongo que en algo se basaría Randall Wallace cuando escribió el guión de la película.
      Besos Carmen

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  21. Crueldad, ambición de poder y pocos escrúpulos a la hora de quitar del medio aquello que molesta o impide avanzar.
    Creo que la maldad en el corazón humano no ha tenido ni tiene límites, cuanto más alta esfera, más crueldad.
    Me alegra volver a leerte.
    Un abrazo.
    Ambar

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  22. Todo muy sombrío. Y Froissart, imprescindible.
    Saludos.

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    1. Tiene usted toda la razón, lo único imprescindible de mi escrito es Froissart.

      Saludos D. Ángel

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  23. Uf...no se andaban con miramientos...
    La lucha por el poder y la gloria, entonces como ahora, va dejando muchos cadáveres por el camino. Aunque se de muerte de distinta manera.
    Siempre es un placer visitarte,
    Besos.

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  24. Excelente información histórica, la verdad que no perdían el tiempo, las barbarie, estaban a la orden del día. Menos mal que el tema de la sexualidad gracias a Dios van cambiando, pero de todas formas los humanos a veces podemos llegar a ser, muy crueles.
    Ambar, un abrazo.

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    1. La barbarie estaba, y por desgracia sigue estando, a la orden del día.
      Un beso

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  25. Es un inmenso placer pasar por tu blog y empaparme de historia, es increíble a lo que llegamos las personas, por el poder y el dinero. Gracias.

    Un abrazo.

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  26. Hola amiga, no me extraña que tardes en publicar ya que tus entradas son fidedignas e interesantes, cuantas cosas pasaban en esas épocas de reyes y poderes, quizás ahora también pasen aunque de otra forma.
    Que poco sabía yo de este rey que tan mala muerte tuvo, y es que fueron años complicados para todos, pero siempre fue el pueblo quien peor lo paso. Encantada de volver a leerte. Un abrazo.

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    1. Gracias Lola, yo soy la que esta encantada de que pases por aquí. Besos

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  27. Menudo culebrón digno de una serie. Enhorabuena por tan magnifico trabajo, Ambar. Un abrazo.

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    1. Desde luego que da para un culebrón. Gracias David
      Abrazos

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